Estrés, ansiedad y consumo de sustancias: el círculo que puede comenzar con un "solo para relajarme"

|Viviana Oliveros

Cuando una sustancia se convierte en la respuesta automática al estrés, el cerebro puede aprender una asociación rápida: angustia equivale a consumo. Con el tiempo, esa respuesta puede desplazar otras herramientas de afrontamiento como dormir, moverse, hablar con alguien, descansar o buscar ayuda profesional.

El problema no se define solo por la cantidad. La función del consumo también importa. Si el alcohol, la nicotina u otra sustancia aparecen cada vez que hay ansiedad, ira, soledad o presión, vale la pena notar el patrón. El NIDA describe la adicción como un trastorno médico que afecta al cerebro y al comportamiento, no como un fracaso moral.

Conclusiones prácticas:

  • Pregúntese qué emoción o situación suele preceder al consumo.

  • Desarrolle al menos dos alternativas concretas para gestionar el estrés.

  • Busque ayuda profesional si el consumo se siente compulsivo o difícil de controlar.

 

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